header blog.png

Ubuntu

Soy, porque nosotros somos.


- ¡Yo soy un indio carajo! - exclamó alguna vez el genial pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. Palabras nacidas desde el orgullo por las raíces indígenas que todos los que poblamos este pequeño país bananero tenemos en común. Hasta las élites de sangre azul que vociferan palabras como - indio de mierda, longo tal por cual, negro criminal - seguramente tienen sangre indígena corriendo por sus venas. Es más, todos y cada uno de nosotros que poblamos este pequeño país, somos tan puros como el perrito callejero traposo que pasa frente a mi edificio ladrando a todo carro que pasa por sus narices.


Me siento y pienso ¿Qué creerán las personas que las hace diferentes - o mejores - cuando sueltan estas palabras? Ojo, yo también me incluyo, pues no voy a lanzar una piedra si yo también he pecado en este sentido varias veces. Sin embargo, la duda siempre me queda y he pensado en algunas respuestas. Una de ellas es el dinero. Pero que sucede si ese dinero, si toda la fortuna de la familia XYZ fue obtenida gracias a unos antepasados turbios que se robaron grandes extensiones de tierra y asesinaron familias enteras de indígenas. Esclavizaron a las mujeres y forzaban a trabajar a los niños, para quitarles lo que era de ellos. Esas tierras a lo mejor son las que permiten la prosperidad de esa familia hasta la generación presente. Pero nadie habla de ello ¿no? Entonces, en tales casos, no creo que el dinero sea una excusa para tratar a otros con desprecio, peor aún suponiendo una superioridad moral y étnica. Ahora, ¿Qué pasa si el indio, el negro, el longo tienen muchísimo más dinero que la autoproclamada nobleza?


Entonces imagino que la élite se agarra de la educación y vocifera un nuevo apodo peyorativo: los nuevos ricos. No obstante, yo personalmente he conocido personas con PhD que son unos completos imbéciles con severas trabas éticas y morales. Por otro lado, conozco personas sumamente inteligentes que con las uñas terminaron la secundaria y les va muy bien en la vida. Son trabajadores, buenos amigos y en general personas de bien para la sociedad. Si volvemos al ejemplo anterior, la familia XYZ, repleta de dinero sangriento gracias a la explotación centenaria de mano de obra barata y abuso constante. Si todos sus hijos, nietos y bisnietos estudian en universidades Ivy League para mantener el imperio a flote, entonces tampoco hay ninguna justificación para tratar con desprecio a otros menos afortunados. No puedes apuntar a nadie con un dedo, si tienes tres dedos apuntándote a ti mismo. Por lo tanto no va por ese camino, no es la educación ni el dinero.


Existe una filosofía africana que se enfoca en la lealtad entre personas y las relaciones entre estas, se la conoce como Ubuntu. La palabra viene de los idiomas zulú y xhosa y me ha llamado la atención su concepto, pues es lo que tratamos de predicar a través de la enseñanza del jiu jitsu en la academia, todos los días. Cuando llegas a la academia y te pones el kimono, no importa tu raza, religión, edad, cuánto dinero tienes en el banco, solo importa tu corazón y la manera en que aguantas la presión para continuar con este largo camino. Es por eso que sostengo que la educación marcial puede salvarnos, la práctica diaria de la humildad, el respeto y la lealtad con tu equipo nos va transformando en mejores seres humanos. Todas las personas buscamos una tribu a la cual pertenecer. Después de todo, somos animales sociales y como tales, es normal que queramos que nuestros semejantes prosperen junto a nosotros. Ahora, eso no significa que nuestra prosperidad vaya paralela al detrimento de aquellos que no piensan como nosotros ni mucho menos, a la final ubuntu quiere decir: soy, porque nosotros somos.


Recuerden que estamos todos juntos navegando sobre esta piedra que flota en un espacio infinito y vamos camino hacia la nada. Así que tengan la bondad - como dicen nuestros oficiales de tránsito - y sean respetuosos con todas las personas que encuentren, hoy y siempre.


ED

65 views0 comments

Recent Posts

See All

Carlitos

* Las opiniones expresadas en este Blog son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de COHAB Ecuador.

Gracias por Suscribirte!