Ve con cuidado (…del verbo ir, no del verbo ver.)
- Esteban Darquea Cabezas

- Feb 22
- 3 min read
I. De los falsos estándares.
“Reinvéntate, ya falta poco para comenzar el nuevo año.”
Seguro has escuchado esta frase.
Todos los gimnasios y demás empresas del sector del bienestar y el wellness ya están planificando sus mejores estrategias de marketing para captar clientes en enero del año que viene. Cientos de millones de almas sucumben ante esa poderosa palabra: REINVÉNTATE. Pero acaso nadie se ha parado a pensar en el porqué se debe hacer eso, ¿acaso no son lo suficientemente buenos?
Cada minuto que pasa es una nueva oportunidad para darlo vuelta todo, eso es verdad. Pero, eso no significa tratar de ser — o convertirte — en una persona que no eres, ¿o sí?
Al carajo entonces con esa creencia de que tienes que REINVENTARTE cada seis meses. Ya estamos aquí, ya fuimos inventados, así que a tomar por culo esos estándares impuestos y ser más de lo que ya eres — para bien o para mal. Después de todo, el único juicio que realmente vale es el de esa voz dentro de tu cabeza, la misma que esta leyendo estas palabras.

II. Del mundo intangible.
Debo confesar que me mantengo cuerdo gracias a muchos factores, pero definitivamente el internet no es uno de ellos. Mi familia, el Jiu Jitsu, mis amigos, mi perro, mis plantas, todos contribuyen a mantenerme dentro de un rango moderado de salud mental — lo suficiente para no estar internado en un hospital psiquiátrico. Sin ellos, a lo mejor estaría escribiendo estas palabras detrás de una computadora que no existe, pulsando letras en un teclado imaginario, atrapado en una camisa de fuerza y mi sistema circulatorio inundado de benzodiazepinas.
Es que este mundo digital en el que me ha tocado vivir ha sido una odisea — muy diferente — ¿o quizás no? — a la de Ulises.
Todo empezó con pequeñas cosas inofensivas como descargarme música de mis artistas favoritos y encontrar información para los deberes del colegio. Luego, vinieron los primeros chats — una forma de comunicarse bastante útil, sobre todo para quienes no teníamos mucha destreza de palabra. Después las videollamadas y las redes sociales, la pornografía, los juegos en línea y todos los elementos que se han ido engranando a la inmensa maquinaria digital. La investigación y desarrollo de las grandes empresas de tecnología sostienen esta carrera.
Nosotros somos espectadores de esta carrera entre gigantes (corporaciones y naciones por igual) para llegar a una meta que solo se sigue moviendo. Ciertos días imagino que están con los ojos vendados y solo conocerán la meta apenas la puedan acariciar. El problema es que, si la meta se pierde por el horizonte y cae al abismo, en el momento en que la toquen quizás sea demasiado tarde para volver atrás.
Es difícil volver al borde una vez que diste el salto.
III. Tread Lightly — ve con cuidado.
“If you don’t know who I am… then maybe your best course would be to tread lightly.”
Walter White le dice eso a su cuñado, Hank Schrader, cuando éste descubre la verdad: que es un zar del narcotráfico que se esconde detrás de la fachada de un profesor de química, que padece cáncer terminal.
Así mismo debemos caminar nosotros en un mundo cada vez menos predecible. Lo digo porque en los últimos días he devorado información y entrevistas de las mentes más brillantes del mundo con respecto al futuro de la Inteligencia Artificial. Sin embargo, las conclusiones de todos ellos son las mismas: absolutamente nadie sabe a ciencia cierta como será el mundo en los años que vienen.
Por alguna razón esto es más escalofriante que una fecha fija para el Apocalipsis.
ED






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