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* Las opiniones expresadas en este Blog son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de COHAB Ecuador.
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Pinté, pero no para contemplar.
Alcé mis ojos hacia la estantería blanca, que se encuentra suspendida encima del sofá del dormitorio. Sobre ella, vi un montón de trofeos: unos plateados, unos dorados, unos pequeños y otros más grandes; debajo de ellos, un sinnúmero de medallas: de oro, de bronce, de plata, y una transparente de plástico. Me acordé por un instante de ese indescriptible sentimiento que inunda el cuerpo y la mente cuando te levantan la mano al ganar un combate; y también recordé aquel amargo s

Esteban Darquea Cabezas
Feb 53 min read


La terrible sensación de hundirse mientras pataleas
Un señor con barba roja y un par de canas me miraba a través de la pantalla. Traía unos lentes de marco rojo y detrás suyo un enorme mueble lleno de libros, de varios colores y tamaños, uno al lado del otro. — ¿Te sucede a menudo que te dicen el nombre de una persona y lo olvidas a los cinco segundos? — dijo el extraño, como que me estuviese hablando directo a mí— ¡Desbloquea tu cerebro y recuerda cientos de nombres y muchos más detalles que te servirán en tu vida diaria,

Esteban Darquea Cabezas
Jan 303 min read


Zen y el arte de golpear una pequeña y peluda pelotita amarilla
En 1972, la Federación Internacional de Tenis decidió cambiar el color de las pelotas para que sea más fácil observarlas en las transmisiones por televisión. El color elegido fue el amarillo óptico , un color altamente visible en las diferentes superficies de juego. Aprendí esto el año pasado, durante un partido entre Alcaraz y Sinner. Un comentarista argentino relató la historia del color de aquella pequeña pelotita. Podría también contar por qué se utiliza la palabra love (

Esteban Darquea Cabezas
Jan 183 min read


Pablito
Un día, Pablito simplemente desapareció. Nunca me volvió a llamar después de la última vez que nos vimos. Fue en la sala de mi casa, cuando vivíamos en una zona rural a una hora de la ciudad. Allí, el polvo reinaba por todo lado. Lo recuerdo especialmente porque esa tarde, los rayos del sol entraban por la ventana e iluminaban las partículas de polvo que flotaban alrededor nuestro, como si no existiese tal cosa como la gravedad. Estábamos arrodillados frente a frente, con

Esteban Darquea Cabezas
Jan 154 min read


Made in Taiwan
Parecía que me miraba directo a los ojos. La pequeña lámpara blanca tenía una forma redonda y un cuello largo que conectaba la lámpara con el cuerpo, donde hay un pequeño botón con el clásico símbolo de on/off . El diseño de la lámpara es curioso, parece una dona con un orificio en el medio. Cuando se cierra para ser guardada, aquel orificio encaja perfectamente sobre el botón de prendido, dándole un aspecto elegante a la pequeña lámpara blanca. La compré a través de un co

Esteban Darquea Cabezas
Jan 143 min read


Dios sabe quien lo necesita
Me quedé mirando la pantalla en blanco, sin tener una sola palabra para escribir. El título del ensayo estaba escrito a mano en un cuaderno de doscientas páginas que tengo siempre al lado del computador, pues hay algo espiritual en el acto de escribir a mano sobre papel. Pero mientras más lo miraba, menos sentía que podía escribir una sola palabra, peor aún hilar dos oraciones coherentes y menos todavía escribir un ensayo completo. Me quedé unos minutos más mirando la panta

Esteban Darquea Cabezas
Dec 30, 20253 min read


Cuando me haya ido.
Con ese título empecé mi cuento hace ya dieciséis años. Una ficción que nunca pensé que de verdad podría ocurrir. — No seas idiota, Josué — decía mi viejo — Dedícate a tu profesión como abogado, en lugar de estar escribiendo huevadas — Mira tu hermano: trabaja, colabora en casa, tiene una chica inteligente y buena a su lado, ¿y tú? — No hacía falta responder la pregunta. Las constantes discusiones en casa me llevaron a ceder ante la presión. Le hice caso. Empecé a laborar en

Esteban Darquea Cabezas
Dec 19, 20255 min read


Supurando miedo
Estaba sentado en el carro, leyendo una antología de ensayos sobre tenis. El sol de la tarde pegaba fuerte, así que traía puestos mis anteojos para lidiar con el reflejo de la luz sobre la pantalla. Entonces, en mitad de un ensayo sobre el talento sobrenatural de Roger Federer, vi un carro blanco detenerse a mi lado. Recordé una conversación con mi hermano la semana pasada, le dije algo así como: — ¡Qué tenaz haber vivido en Medellín en los años noventa, en plena guerra entre

Esteban Darquea Cabezas
Dec 13, 20252 min read


Entre el guayabo y el bosque de eucaliptos.
Nos sentamos en una banca del parque, bajo la sombra de un chaparro. Un pájaro negro, de tamaño mediano, aterrizó y se posó frente a nosotros; tenía unas líneas grises en la espalda y el pecho amarillo. Una ardilla, de cola larga y roja, se asustó con el aterrizaje y huyó al árbol más cercano. Mientras tanto, el pájaro se acercó sin miedo hacia nosotros. A medio camino se detuvo, y con su pico levantó lo que pareció ser un trozo de galleta que alguien dejó caer. Casi de inm

Esteban Darquea Cabezas
Dec 9, 20254 min read


Entonces, me vi a mí mismo.
Una enorme fila de gente salía desde la atestada estación del metro de Medellín. Al bajar las escaleras eléctricas para comprar el boleto, vi un grupo de alrededor de quince europeos que deambulaban perdidos por la plataforma sin saber qué dirección tomar. Me acerqué y les pregunté si necesitaban ayuda. Unos minutos después los pude dirigir hacia la estación San Javier, donde se encuentra la Comuna 13. La Comuna 13 es una especie de barrio rehabilitado para turistas. Lleno d

Esteban Darquea Cabezas
Dec 5, 20254 min read
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